Cuando la Cámara Llega Antes que el Reglamento
Toluca tiene cara de set y casi nadie se lo había dicho en voz alta. Portales, plazas, edificios que huelen a archivo y a tiempo, una ciudad de altura donde la luz se pone dramática a las cinco de la tarde. No es casualidad que ya haya servido de locación: la capital mexiquense aparece en el historial de producciones con títulos como La Sombra del Caudillo en 1960, Rudo y Cursi en 2008 y Club de Cuervos en 2016 (Xpectro FM, s.f.). Y aun así, cualquiera que haya intentado grabar en vía pública en un municipio mexiquense sabe cómo va la cosa: un permiso por aquí, otra ventanilla por allá, un vecino furioso porque le cerraron la calle, un comerciante que perdió la mañana de ventas.
Por eso la propuesta del presidente municipal me parece más interesante de lo que aparenta. No es un tema glamoroso. Es un tema de orden. Y el orden, en el cine, es lo que separa una locación que se repite de una que se quema.
Qué se propuso, quién lo propuso y dónde
El punto de acuerdo lo presentó el presidente municipal constitucional de Toluca, Ricardo Moreno Bastida. Pidió al Ayuntamiento considerar la creación e integración de la Comisión Edilicia de Filmaciones de Toluca, según consta en la Gaceta Municipal del 17 de febrero de 2025 (Ayuntamiento de Toluca, 2025a). Ese mismo mes, el cabildo aprobó la creación de la comisión, con la intención de atraer inversión en proyectos audiovisuales y cinematográficos y de destacar la riqueza natural, cultural y social del municipio (Ayuntamiento de Toluca, 2025b).
Hasta ahí, el boletín. Lo que hay detrás es más terrenal. La idea es facilitar la llegada de series, telenovelas y películas, y con la comisión se pueden regular las normas sobre espacios públicos, seguridad y apoyo vial durante los rodajes (Xpectro FM, s.f.). O sea: no solo abrir la puerta, también decidir cómo se entra.
Conviene recordar el marco. El Código Reglamentario Municipal de Toluca prevé que el presidente municipal pueda constituir consejos, comisiones y comités (Ayuntamiento de Toluca, 2021), de modo que la figura encaja en la lógica del cabildo. Nada raro en el trámite. Lo que importa es lo que venga después del trámite.
Por qué el cine también es política pública
Hay quien piensa que hablar de filmaciones en un municipio es frivolidad, algo así como de lujo mientras hay baches. Yo creo lo contrario. Getino (2007) sostiene que las industrias audiovisuales de nuestra región son a la vez expresión cultural y mercado, y esa doble naturaleza es justo la que un ayuntamiento puede aprovechar o desperdiciar. Un rodaje mueve hoteles, fondas, transporte, renta de equipo, técnicos, extras, vigilancia, catering. Es economía de barrio con foco de reflector.
Y es imagen. Cada plano de Toluca en pantalla es una campaña de promoción que el municipio no paga como spot. La ciudad se vende sola, si la dejan verse bien. Pero también puede salir mal parada: calles bloqueadas sin aviso, equipos estorbando en la banqueta, un fin de semana de caos que la gente recuerda mucho más que la película.
Aquí me detengo en algo personal. Quienes hemos cargado un tripié en la calle sabemos que el cine se construye tanto en el set como en la oficina donde te dicen si puedes o no plantar la cámara. Una ciudad que responde rápido, con reglas claras y una sola cara al frente, gana producciones. Una que responde lento o distinto según quién llegue, las pierde. Sin drama.
Lo que me late y lo que me preocupa
Me late que exista la intención. En serio. Poner el tema en la agenda del cabildo ya cambia la conversación, porque obliga a que alguien, con nombre y cargo, sea responsable de un asunto que antes era de nadie.
Lo que me preocupa es lo obvio, y lo digo como lectura mía, no como dato: una comisión edilicia es un órgano del cabildo. Estudia, dictamina, propone. No es una ventanilla, no es una oficina con gente que conteste el teléfono un martes a las nueve de la mañana, no es un fondo, no es un reglamento. Puede ser el primer paso de todo eso. O puede quedarse en el papel, que es donde México guarda tantas buenas ideas.
La pregunta incómoda es qué viene después. ¿Habrá un reglamento específico de filmaciones? ¿Un trámite único, con tiempos de respuesta públicos? ¿Tarifas claras para uso de espacios? ¿Qué pasa con el vecino que no pidió que su calle fuera locación? ¿Y con el comerciante del portal? Porque ordenar implica decidir, y decidir implica costos para alguien.
El vecino también tiene derecho a ser escuchado
Aquí conecto con lo que venimos discutiendo en este espacio sobre la Ley de Audiencias. Si una filmación afecta el espacio público, quienes viven y trabajan ahí deberían tener un canal real para plantear su postura antes, no después. Aviso previo, ventanilla a la que se pueda acudir, respuesta en plazos. Nada exótico. Es la misma lógica de escuchar al ciudadano de forma ordenada y documentada, aplicada a un tema concreto.
Lo mismo con el talento local. Si la comisión funciona solo como alfombra roja para productoras de fuera, Toluca pone la locación y otros se llevan la chamba. Camarógrafos, sonidistas, iluminadores, editores, actores, técnicos de la región deberían estar en la ecuación desde el día uno. Un padrón de proveedores locales, una bolsa de trabajo, algo. Ya no digo un compromiso de contratación; al menos visibilidad.
Y otra cosa, tal vez la que más me importa: transparencia en los permisos. Quién solicitó, en qué calle, qué días, qué se pagó, quién autorizó. Cuando esa información es pública, se acaba la sospecha de que la ciudad se presta al que tenga mejor contacto. Y cuando no lo es… bueno, ya sabemos cómo termina eso.
Lo que yo le pediría a esta comisión
Sin ánimo de dar cátedra, esto es lo que veo como mínimo razonable:
- Un reglamento específico de filmaciones, publicado en la gaceta, con requisitos, costos y plazos que cualquiera pueda consultar.
- Un trámite de ventanilla única, para que el productor no tenga que peregrinar entre seguridad, vialidad, servicios públicos y cultura.
- Aviso vecinal obligatorio y un mecanismo de atención a quejas durante y después del rodaje.
- Prioridad al talento y a los proveedores locales, con registro abierto.
- Reportes públicos periódicos: cuántas producciones, dónde, con qué derrama, con qué incidencias.
Nada de esto es utopía. Son prácticas que se explican en una hoja y se ejecutan con voluntad.
Cierre: ordenar no es frenar
Me quedo con una idea. Ordenar las filmaciones no debería sentirse como poner trabas. Se trata de que la ciudad sepa qué ofrece, a quién se lo ofrece y bajo qué reglas, y de que quien vive en ella no sea un extra involuntario de la película de otro.
La propuesta de Ricardo Moreno Bastida abre esa puerta. Toca ver si detrás hay un proyecto o solo una comisión con nombre bonito. Yo prefiero apostar por lo primero, con los ojos abiertos y la cámara lista. Porque en Toluca hay historia para rato, y la pantalla, dicen, siempre pide más.
Referencias bibliográficas
- Ayuntamiento de Toluca. (2021). Código Reglamentario Municipal de Toluca (reformado el 15 de febrero de 2021). https://www2.toluca.gob.mx/wp-content/uploads/2021/03/tol-pdf-sayu-Codigo-Reglamentario-refo15-02-2021.pdf
- Ayuntamiento de Toluca. (2025a, 17 de febrero). Gaceta Municipal Semanal 07/2025. https://www2.toluca.gob.mx/wp-content/uploads/2025/02/07-2025-Gaceta-17-02-2025.pdf
- Ayuntamiento de Toluca. (2025b, 14 de febrero). Toluca respalda reforma constitucional sobre el derecho al cuidado digno. https://www2.toluca.gob.mx/toluca-respalda-reforma-constitucional-sobre-el-derecho-al-cuidado-digno/
- Getino, O. (2007). Cine y televisión en América Latina: Producción y mercados. LOM Ediciones.
- Xpectro FM. (s.f.). Busca Toluca atraer producciones audiovisuales. https://xpectrofm.com/busca-toluca-atraer-producciones-audiovisuales/
