RETO Production Ltd., licenciataria de Kodak, presentó este año la EC35, una cámara de 35mm de bolsillo que llega en siete colores bajo el concepto «Pocket Size, Color Surprise!»
Quién está detrás del relanzamiento (y por qué importa aclararlo)
Vale la pena decirlo de entrada, porque aquí suele haber confusión: Kodak no fabrica esta cámara. La compañía que diseña y produce la EC35 es RETO Production Ltd., una empresa que opera bajo licencia de marca —el logotipo, la tipografía, el trade dress, todo autorizado por Eastman Kodak Company, pero no manufacturado por ella. Es el mismo esquema que ya usan las líneas Ektar H35 y H35N, y también el Charmera, esa cámara-llavero digital que retomó el espíritu del Kodak Fling de 1987. No es un dato menor. En un mercado donde el nombre «Kodak» todavía vende solo, distinguir entre la marca histórica y quien hoy pone la maquinaria es cuestión de honestidad informativa, no de tecnicismo.
Dicho esto, el producto en sí tiene su encanto. La EC35 es una point-and-shoot de 35mm, pensada para quien nunca ha tocado una cámara análoga y no quiere complicarse. Sin modos, sin ajustes, sin curva de aprendizaje. Cargas el rollo, avanzas manualmente, disparas.
El «color surprise» no es un filtro, es el cuerpo mismo
Aquí hay que corregir una expectativa razonable. Cuando uno lee «Color Surprise» podría pensar en efectos digitales, filtros aplicados a la imagen, algo del estilo Lomography con sus lentes de colores. No es eso. El concepto se refiere a la paleta de siete acabados en los que viene la cámara —negro medianoche, blanco vainilla, amarillo mantequilla, lavanda, azul empolvado, rosa blush, verde aguacate— desarrollada, según la propia marca, «para celebrar la energía del verano». Es diseño industrial, no procesamiento fotográfico. La sorpresa está en la caja, no en el rollo revelado.
Esa distinción importa para cualquiera que piense comprarla esperando resultados tipo Instax con colorimetría alterada. Lo que se obtiene es fotografía análoga estándar, con el look que le dé el rollo elegido y el laboratorio que la revele.
Ficha técnica: sencillez deliberada
La cámara mide 119 por 65 por 41.5 milímetros y pesa apenas 102 gramos, cuerpo de ABS. Usa una lente de 25 milímetros, apertura fija f/10, de dos elementos ópticos en acrílico —wide angle, pensada para calle y retrato de cuerpo entero, no para primeros planos con fondo desenfocado, eso hay que decirlo para no generar falsas expectativas. La velocidad de obturación es fija en 1/100 de segundo. El avance y rebobinado del rollo son manuales. Funciona con una pila AA que alimenta el flash integrado, y trae una cubierta deslizante que hace doble función: protege el lente y actúa como seguro automático del obturador cuando está cerrada, para evitar disparos accidentales dentro de la bolsa o mochila.
No trae rollo ni pila incluidos. Sí incluye correa.
Por qué el analógico vuelve justo ahora
Y aquí sí entramos al terreno de la interpretación, porque los datos técnicos son una cosa y el fenómeno de mercado es otra. Llevamos ya varios años viendo cómo la fotografía en película deja de ser nicho de coleccionista y se vuelve producto de consumo masivo entre generaciones que jamás cargaron un rollo antes de los dieciocho años. Fujifilm lo notó primero con sus Instax. Kodak, vía licenciatarias como RETO, está corriendo detrás con productos igual de accesibles: precio bajo, diseño juguetón, colores que funcionan mejor en redes sociales que en la mano.
Porque de eso se trata, en el fondo. Estas cámaras no compiten contra una Leica ni pretenden calidad de imagen superior. Compiten por espacio en el feed. Una EC35 rosa pastel fotografiada sobre una cama con luz de tarde genera más interacción que la foto que esa misma cámara produjo. El objeto es el contenido, antes incluso de que exista el rollo revelado.
No digo que esté mal. Digo que conviene nombrarlo así, sin adornos. El resurgimiento análogo tiene una capa genuina de quienes buscan otro ritmo, otra manera de mirar sin la inmediatez de la pantalla —y tiene otra capa, igual de real, de estética retro empaquetada para consumo rápido. Ambas cosas conviven en el mismo producto, y probablemente en el mismo comprador.
Dónde encontrarla y cuánto cuesta
La EC35 se vende en 34.99 dólares a través de la tienda oficial de RETO (kodak.retopro.co) y también está disponible en Amazon. La marca mantiene además una red de distribuidores autorizados que, según indican, ofrecen envíos más rápidos y económicos según región. Vale revisar la verificación de autenticidad que la propia tienda pone a disposición, dado el historial de falsificaciones que rodea a productos con licencia de marcas reconocidas.
Al final, la EC35 no reinventa nada. Es una cámara de plástico con lente fija y flash básico, como millones que existieron antes. Lo que cambia es el envoltorio, el momento cultural y la manera en que una marca centenaria decide seguir vigente: no fabricando ella misma, sino prestando su nombre a quien sepa leer hacia dónde va el gusto de las nuevas generaciones.
